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Edición N° 6 | 05/11/2026
Medicina

la conveniencia de dormir sin ropa

Aprende por qué dormir sin ropa puede mejorar tu sueño y cómo hacerlo de forma cómoda.

Los expertos en medicina del sueño han vuelto a poner en el centro de la conversación una práctica que parece tan simple como revolucionaria: dormir sin ropa. La idea puede sonar atrevida, pero la ciencia respalda sus beneficios. Cuando el cuerpo está libre de prendas, la temperatura de la piel se regula de forma más eficiente, lo que facilita la transición al sueño profundo y reduce el tiempo que tardamos en quedarnos dormidos.

El primer punto a destacar es la termorregulación. El cuerpo humano necesita bajar su temperatura interna para entrar en la fase de sueño profundo. Al eliminar la barrera que representa la ropa, la piel puede disipar el calor más rápidamente, lo que acelera el descenso de la temperatura corporal y, por ende, el inicio del sueño. Estudios de fisiología del sueño muestran que las personas que duermen sin ropa tienden a entrar en sueño REM más rápido y a experimentar ciclos de sueño más completos.

Otro beneficio es la reducción del estrés. Cuando la piel está en contacto directo con el aire, se estimula la liberación de serotonina y melatonina, hormonas que favorecen la relajación y el sueño. Además, la sensación de libertad que ofrece dormir sin ropa puede disminuir la tensión muscular y la ansiedad, factores que a menudo impiden conciliar el sueño.

La higiene también mejora. Al no haber ropa que retenga sudor y bacterias, la piel se mantiene más limpia y se reduce el riesgo de irritaciones o infecciones cutáneas. Para quienes sufren de eczema o psoriasis, dormir sin ropa puede aliviar la inflamación y la picazón.

Sin embargo, la práctica no es para todos. En climas fríos o en habitaciones con aire acondicionado intenso, es posible que la falta de ropa cause incomodidad. En esos casos, se recomienda usar una manta ligera o ajustar la temperatura de la habitación a 18‑20 °C. También es importante asegurarse de que el colchón y las sábanas estén limpios y sean de materiales transpirables, como algodón o lino, para maximizar el beneficio de dormir sin ropa.

Para empezar, prueba a dormir sin ropa durante una noche y observa cómo te sientes al despertar. Si notas que te despiertas más descansado y con menos tensión, podrías considerar convertirlo en un hábito regular. Si el clima o tu comodidad no lo permiten, opta por ropa ligera de algodón que permita la circulación del aire.

En conclusión, dormir sin ropa puede ser una estrategia sencilla y efectiva para mejorar la calidad del sueño. Al permitir que la piel regule su temperatura y al reducir el estrés, esta práctica ayuda a que el cuerpo entre en un sueño más profundo y reparador. Si buscas una forma natural de dormir mejor, prueba a quitar la ropa y siente la diferencia.

Fuente: La Nación