Promo Guía Salus
Semanario Guía Salus
Edición N° 3 | 15/10/2026
Psicología

La atención y empatía que requieren los jóvenes

Un informe reciente revela que más de la mitad de la juventud enfrenta dificultades emocionales en la actualidad.

ohchr.org

La juventud suele idealizarse como una etapa de vitalidad y alegría, pero la realidad actual nos muestra un panorama mucho más complejo y preocupante. Según un reciente informe publicado por la Revista Perfiles, más de la mitad de los jóvenes ha manifestado haber sufrido algún problema de salud mental durante el último año. Esta cifra no es solo un número estadístico; es un llamado de atención para las familias, los educadores y la sociedad en su conjunto sobre el bienestar emocional de las nuevas generaciones. Los desafíos que enfrentan los jóvenes hoy son multifacéticos. Vivimos en una era de hiperconectividad donde la presión de las redes sociales, la comparación constante y la búsqueda de una perfección inexistente generan niveles de ansiedad sin precedentes. A esto se suman la incertidumbre económica y las exigencias académicas, que crean un caldo de cultivo ideal para el estrés crónico y la depresión. La Revista Perfiles destaca que este fenómeno no distingue fronteras y está afectando la forma en que los jóvenes se relacionan consigo mismos y con los demás. Es fundamental aprender a identificar las señales de alerta. Un cambio brusco en el comportamiento, el aislamiento social, la pérdida de interés en

ohchr.org

actividades que antes disfrutaban o alteraciones en los hábitos de sueño y alimentación pueden ser indicadores de que algo no anda bien. A menudo, los jóvenes no piden ayuda directamente por miedo al estigma o por no saber cómo expresar lo que sienten. Por eso, crear espacios de diálogo seguro y sin juicios es la herramienta más poderosa que tenemos a nuestro alcance. La buena noticia es que la salud mental está dejando de ser un tema tabú. Cada vez hay más conciencia sobre la importancia de buscar apoyo profesional cuando las emociones se vuelven abrumadoras. No se trata de "ser débil", sino de tener la valentía de reconocer que necesitamos herramientas para gestionar lo que nos pasa. La intervención temprana es clave para evitar que los problemas se cronifiquen y para que los jóvenes puedan desarrollar la resiliencia necesaria para afrontar la vida adulta. Como sociedad, nuestra tarea es escuchar más y juzgar menos. Validar los sentimientos de los jóvenes y ofrecerles un entorno de contención puede marcar la diferencia entre el sufrimiento silencioso y la recuperación. La salud mental es un derecho, y asegurar que nuestra juventud tenga acceso a los recursos necesarios para cuidarla debe ser una prioridad absoluta para todos.

Fuente: Revista Perfiles